En mis últimos recorridos en combi he encontrado dos deliciosos recursos: papas fritas y obleas. Afortunadamente ambos recursos quedan justo en paraderos en donde, por gracia de Dios, he tenido que pararme varias veces a esperar por eternos minutos a que pase una combi vacia en la que pueda subir.
Les explicaré más al detalle cómo localizar estos deliciosos y suculentos platos colombianos (que sobra decir que hacen mi vida culinaria más feliz en este país).
Papas fritas ... con sal y sin limón
Las deliciosas papas fritas al mejor estilo Av. Oriental, Universidad de Antioquia, Pueblito Paisa, Parque de Bolívar e infinidad de lugares las encontrará usted en Lima en el cruce de la Av. Marina con Sucre. Allí las vende un señor que junto con las papas también vende maní y habas fritas... o esa, un señor que se recursea con lo que sea.
Aquí usted podrá comprar las papas fritas pero no las criollas, solo las hojuelas con sal pero sin limón, porque no es la usanza y aunque le he dicho al señor vendedor la idea de que revolucione el mercado con un delicioso limón él se niega a hacerlo, puede ser porque tiene el chip mental que tienen tantos otros nacionales incas de que la comida es como es o no es... (si como no...)
Lo bueno de estas papas es que están justo en un paradero recontra congestionado entonces vas a tener tiempo de degustarlas por S/1.00 la bolsita acompañado del melodioso sonido del cobrador que grita hasta desbaratarse "Pershing, Javier Prado, Jockey Plaza, Ate".
Y si te gusta el deporte extremo te recomiendo subirte a estas combis a las 8 de la noche que están completamente copadas de gente con tus papas en las manos, así podrás ganar nuevas habilidades: comer, tenerte del tubo para no caerte, estar extripado por todos lados, oler la axila de tu compañero de sufrimiento y estar agobiado por el cobrador que sólo dice "Pasaje, pe, colabore".
Las obleas
Estas deliciosas obleas colombianas usted las encontrará en el cruce de Bolívar con Sucre. Aquí hay una chaza verde al lado de una pollería que vende paquetes por tres obleas a 60 centimos.
Varias veces estuve parada en este lugar esperando la combi y siempre veía las obleas pero la verdad, me resistía a pensar que lo fueran. Esta semana le pregunté a la señora y me afirmó que sí eran obleas, pero las venden así no más, solitas, aquí está como para comprar el paquete y en la casa echarle arequipe, lecherita, mora, etc. lo que sea...
Comiendo las obleas a las 8:30pm recordé con cariño hace varios años cuando decidí junto con una gran amiga vender obleas a la salida de las iglesias de por la casa para recoger dinero y venir a conocer a Lima. Nunca llegamos a venir a Lima con esa plata y al final nos comimos toda la mercancía aburridas del solazo a la salida de misa de 10 y 11 mientras nos hacíamos amigas del señor del raspao y del de las crispetas. Sin embargo, ambas vinimos a Lima y sé que hablo por las dos, a las dos nos cambió la vida... ¿todo por una oblea?.
Pero a diferencia de las papas, el lugar donde se compran las obleas es un poco más tranquilo y las combis aquí no van tan llenas de gente así que si se pueden subir con las obleas a la combi porque posiblemente si haya puesto. Ah y también le dije a la señora que innovará su negocio y le echará manjar blanco (nombre peruano para el arequipe) vamos a ver si me hace caso, creo que no terminó de creer que con esto sobreviven muchas personas en Colombia.
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La ruta del colombianismo
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